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Inmaculada Marrero visita la BIBLIOTECA NACIONAL del Reino de Marruecos

Esta mañana la secretaria ejecutiva de la Fundación Euroárabe, Inmaculada Marrero, ha visitado la Biblioteca Nacional del Reino de Marruecos (link is external)atendiendo a la invitación que esta institución le realizó.

Esta visita se inscribe en el viaje que el equipo de la Fundación Euroárabe está realizando estos días a Marruecos, a las ciudades de Casablanca y Rabat, con motivo de distintas reuniones de trabajo entre las que se encuentra las realizadas en el día de ayer en Casablanca, a la sede de la Fundación ‘Doctora Leila Mezian’, donde se cerró el programa de actuaciones para 2015 de la “Cátedra Internacional de la Cultura Amazigh”.

Por la tarde, la Secretaria ejecutiva de la Euroárabe asistió invitada a la ceremonia de investidura del Rector de la Universidad Hassan I de Settat, Ahmed Njmeddine.

Hoy viernes, Inmaculada Marrero se ha desplazado Rabat, donde tiene previsto, tras la visita a la Biblioteca Nacional de Marruecos, visitar el Centro de Estudios Andaluces y de Diálogo de Civilizaciones.

La visita que se realizará esta tarde al Centro de Estudios Andaluces, tiene prevista la celebración de una reunión de trabajo entre la Secretaria ejecutiva de la Euroárabe y el director de este Centro, Abdellouahe Akmir, de cara a establecer un compromiso de colaboración entre ambas instituciones.

Biblioteca Nacional del Reino de Marruecos

La Biblioteca Nacional del Reino de Marruecos es una institución pública y cultural que, gracias a sus dinámicos medios de difusión y modernas tecnologías, permite acoger a un gran número de personas con el objetivo de fomentar la lectura y publicación de obras marroquíes, además de conservar y restaurar el patrimonio documental del país.

Diseñada por los arquitectos Rachid Al Andaloussi y Abdelouahed Mountassir, su construcción se compone de tres volúmenes cúbicos superpuestos y una impresionante torre. Este imponente complejo no sólo encarna el progreso cultural de la ciudad de Rabat, sino que de igual manera constituye un nuevo polo de desarrollo urbano.

Para salvaguardar el patrimonio nacional y los tesoros bibliográficos del país, los arquitectos diseñaron una torre de 35 metros de altura, a los que se suman los 9 metros de vidriera que la coronan. Sus 11 pisos dan cobijo a valiosos manuscritos ordenados en estanterías móviles.