DIÁLOGOS DE LA EUROÁRABE CON… ASHA ISMAIL.Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina
MARTES, 9 de febrero a las 17h., en la sala virtual de la Fundación Euroárabe.
- Inscripción gratuita en: https://docs.google.com/forms/d/1IegvJ1s8uW4_7efOmxA1EesDsBzA0Gmj1EApq2ghCuc(link is external)
Un año más la Fundación Euroárabe organiza una jornada con motivo del Día mundial contra la Mutilación Genital Femenina (MGF) declarado por Naciones Unidas en 2012.
En esta ocasión se ha organizado una mesa debate virtual donde conectaremos con Kenia para hablar con nuestra invitada, ASHA ISMAIL, activista de Kenia defensora de derechos humanos y fundadora de Save a Girl, Save a Generatión(link is external), asociación que trabaja por la erradicación de la MGF. Le acompañara PATRICIA BUESO IZQUIERDO, abogada e investigadora especializada en derechos humanos, la violencia de género y las migraciones y técnica de proyectos de la Euroárabe. LOLA FERNÁNDEZ PALENZUELA, directora del Comunicación de la Euroárabe, conducirá el debate.
La MGF es una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas que comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos. Según datos de Naciones Unidas más de 200 millones de mujeres y niñas vivas actualmente han sido objeto de la MGF en países de África, Oriente Medio y Asia, donde se concentra esta práctica. En la mayoría de los casos se practican en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años de edad de las niñas.

ASHA ISMAIL,
Asha Ismail es una activista de derechos humanos keniana de origen somalí que fundó en 2007 la asociación Save a Girl Save a Generation cuya misión es acabar con la mutilación genital femenina, el sistema de dotes, el matrimonio forzado y otros abusos contra las mujeres en África.
Pasó su infancia en el país fronterizo de Kenia. Allí, con tan solo 5 años de edad, fue víctima de la mutilación genital femenina, un hecho que la dejó marcada física y psicológicamente el resto de su vida. Con apenas 20 años su familia obligó a Asha a casarse con un hombre somalí que apenas conocía y volvió a Somalia, donde tuvo una hija. Desde que su niña nació, Asha se juró que su hija jamás pasaría por lo que ella pasó y que la protegería, aunque eso le pudiera costar la vida.
Desde entonces, comenzó su labor informativa y de sensibilización sobre las terribles consecuencias de la mutilación genital femenina y se reunió con los líderes religiosos. Además, organizaba reuniones con hombres y mujeres para hablar de un tema que hasta entonces era tabú.
Su lucha contra la mutilación empezó por su entorno (familia, amigos, vecinos). Su labor de concienciación y el boca a boca, persona a persona, ha conseguido salvar a muchas niñas de esa barbarie, aunque todavía queda mucho por hacer.